Más allá de la tecnología, la región apuesta por el talento humano para proteger el Pacífico Este Tropical. Expertos de seis países se reúnen para aprender a detectar los “barcos oscuros” y frenar la pesca ilegal.
Cali, Colombia | 9 de abril de 2026
Proteger la inmensidad del océano siempre ha sido un reto titánico. En las zonas más remotas del Pacífico, donde los radares convencionales no llegan, operan los llamados “barcos oscuros”: embarcaciones que apagan sus sistemas de ubicación para pescar de forma ilegal, poniendo en riesgo la biodiversidad y el sustento de miles de familias.
Sin embargo, entre el 8 y el 10 de abril, Cali se convierte en el centro de una solución colectiva. A través del Programa Regional de Formación de Formadores, expertos de Colombia, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Perú y México se encuentran con un objetivo común: aprender a ver lo que antes era invisible.
Una inversión estratégica por la vida marina
Este esfuerzo no nace de forma aislada. El programa es una pieza clave del proyecto “Fortalecimiento del Monitoreo, Control y Vigilancia en el CMAR”, implementado por la Fundación Pacífico en conjunto con WildAid, JAC y OceanMind. Esta capacitación es posible gracias al financiamiento del Bezos Earth Fund y cuenta con cofinanciamiento de la Oficina de Asuntos Globales de Canadá (GAC), y el Departamento de Pesca y Océanos de Canadá (DFO), a través del proyecto “Fortalecimiento de la Vigilancia Marítima en el Entorno Marino del Pacífico Este Tropical (PET)”, que implementa WildAid. Esta colaboración internacional, con diversos fondos, refuerza los esfuerzos regionales para mejorar la vigilancia marina y combatir las actividades ilegales en el océano.
Tecnología con sentido: Detectar para proteger
El corazón técnico de este encuentro es el sistema DVD (Dark Vessel Detection). Liderados por el Departamento de Pesca y Océanos de Canadá, los especialistas están fortaleciendo sus capacidades en el uso de diversas herramientas que utilizando datos satelitales y sensores de luz nocturna, entre otras fuentes, para identificar barcos que intentan pasar desapercibidos.
Pero la tecnología por sí sola no salva océanos. Lo que hace especial a este programa es su modelo de “formar a quienes forman”. No se trata de una capacitación pasajera, sino de crear una red de instructores locales que llevarán este conocimiento a sus propias instituciones nacionales. Es una apuesta por la autonomía: que cada país tenga el talento idóneo para cuidar sus aguas con criterio propio, a la vez que en el marco del CMAR se fortalece la capacidad de actuar como región.
Una red que trasciende fronteras
La pesca ilegal no conoce límites geográficos, y por eso la respuesta debe ser igual de fluida. Al fortalecer las capacidades técnicas y la coordinación entre países, estamos enviando un mensaje claro: el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR) es una región con acciones y metas compartidas para su conservación y su defensa también lo es.
Tres días para transformar la vigilancia marina
A través de jornadas intensas de aprendizaje práctico y análisis de datos, los participantes no solo obtendrán una certificación; se convertirán en los guardianes de áreas marinas protegidas que son vitales para el equilibrio del planeta.
Al final del día, el éxito de este programa no se medirá solo en datos satelitales, sino en ecosistemas más sanos y océanos más seguros. Con esta iniciativa, la región del CMAR demuestra que, cuando la innovación tecnológica se encuentra con la voluntad de cooperar y el respaldo internacional, el futuro del Pacífico se vuelve mucho más claro.

