El camino hacia la protección de nuestros océanos no solo se construye con recursos, sino con voluntad política y cohesión institucional. Aprovechando la convergencia de autoridades en el Consejo Regional de REDPARQUES en Bogotá, los países del Pacífico Tropical Este Central (PTEC) se dieron cita en un encuentro clave para reafirmar que la cooperación regional es el motor para salvaguardar uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta.
Alianzas que transforman: El impacto de la cooperación técnica y financiera
Uno de los pilares del encuentro fue resaltar la robustez de las alianzas que sostienen la visión del PTEC. La colaboración con actores estratégicos como Conservation International (CI) y el GEF, el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial (FFEM) y el Banco de Desarrollo Alemán (KfW) ha permitido pasar de la planificación a la acción en el territorio.
Estas alianzas no solo representan un respaldo financiero, sino una plataforma de transferencia de conocimiento y fortalecimiento de capacidades. Los proyectos impulsados bajo este esquema buscan:
- Optimizar la gestión de las áreas marino-costeras mediante modelos de financiamiento sostenibles.
- Consolidar la conectividad ecológica en el corredor, permitiendo que las especies migratorias cuenten con hábitats seguros y bien administrados.
- Fomentar la resiliencia climática, integrando la ciencia y el saber local para proteger los medios de vida de las comunidades que dependen del Pacífico.
Un portafolio que nace de la escucha activa
El diálogo entre la Fundación PACÍFICO y las autoridades de Áreas protegidas de los países del PTEC, respaldado por este ecosistema de aliados, trascendió la formalidad para convertirse en un ejercicio de alineación estratégica.
El objetivo fue claro: asegurar que el portafolio de proyectos —incluyendo las nuevas convocatorias de KfW— se traduzca en impactos reales que respeten las prioridades nacionales y fortalezcan la institucionalidad de cada país.
Voces desde el territorio: Respeto y sostenibilidad
Los delegados de la región aportaron una visión pedagógica sobre los retos de gobernanza:
- Colombia enfatizó la importancia de la articulación con las autoridades públicas como garantes legítimos de las áreas protegidas, señalando que la formulación de proyectos debe ser siempre conjunta.
- Ecuador destacó su nueva ley de áreas protegidas y el modelo de Galápagos como referentes para garantizar que la cooperación contribuya a la sostenibilidad del Estado a largo plazo.
- Costa Rica advirtió sobre la necesidad de que estos apoyos sean un soporte real y no una carga operativa adicional para los sistemas nacionales.
Mirada a futuro: Del acuerdo a la acción
El balance del encuentro es positivo y constructivo. Los países reconocen el valor de la Fundación PACÍFICO como articuladora de recursos, pero también establecen una hoja de ruta clara: el éxito dependerá de una gobernanza transparente y de la capacidad de alinear los proyectos con las estructuras institucionales existentes.
El reto hacia adelante es traducir estos acuerdos en una conservación con rostro humano, donde la protección de la biodiversidad marina sea, ante todo, un proyecto compartido que beneficie a las generaciones presentes y futuras.


